Tu router puede ser un peligro para niños y mascotas y así puedes evitarlo

Un router, a simple vista puede parecer un aparato inofensivo. Todos tenemos uno en casa y nunca nos hemos preocupado de protegernos de él. No hay riesgo en las ondas ni en su uso pero un mal cuidado o una mala utilización de él puede generar ciertos peligros para los usuarios. Por ello, es necesario saber qué puedes hacer con él y como prevenir que ocurra algo peligroso.

Desde su instalación, el router es un equipo que suele estar funcionando ininterrumpidamente durante toda su vida útil, y pasa a ser un objeto de la casa al que no se le presta atención. Por eso no le damos la importancia que tiene su uso correcto, sus cuidados y el peligro que puede tener. Si en casa tienes niños pequeños o mascotas, el router es un peligro potencial y debes tenerlo en cuenta y te explicamos por qué.

Peligros y riesgos

Lo primero que debes tener en cuenta es que el router funciona con electricidad y necesita estar conectado a una toma. En muchos casos, se conecta a una regleta o multiplicador en la que ya hay muchos dispositivos conectados. Esta práctica puede hacer que se produzca una sobretensión y el router y todos los aparatos que tengas conectados se acaben quemando o que dejen de funcionar.

Otro de los peligros está en la fibra óptica en sí: el cableado de los routers modernos tienen conexión de fibra óptica. Este tipo de cable no tienen corriente eléctrica, pero el material con el que están fabricados sí puede ser peligroso si se le da un mal uso. Debes saber que el interior de estos cables es fibra de vidrio, que además de ser muy delicado y, aunque tiene varias capas de recubrimiento, puede suponer un problema si tu mascota o tu bebé se lo lleva a la boca.

 

 

Como ya hemos dicho, por el cable de fibra óptica no corre electricidad, pero sí un haz de luz. Este haz de luz, aunque no es visible, es bastante potente porque tiene que atravesar muchos kilómetros de recorrido y es por ello, que en todas sus conexiones hay una señalización de peligro por radiación láser. Hay que tener especial cuidado con esto, pues mantener la vista enfocada directamente a la salida del láser puede ocasionar problemas graves de vista.

 

 

Algo muy importante a tener en cuenta es la importancia de la ubicación del router. Cuando el técnico vaya a hacer la instalación a tu domicilio, deberás decidir dónde va a instalarte el equipo. Intenta buscar un lugar bien ventilado, lejos de las ventanas para evitar que le dé el sol durante el día, no taparlo con trapos y limpiarlo para que no se acumule polvo. Así evitarás que se sobrecaliente y pueda ser un peligro de incendio.

Por último, hay modelos que son más pesados, o que tienen una posición vertical que los hacen menos estables, y por norma general suelen tener esquinas y antenas. Una caída desde cierta altura puede hacer bastante daño y es un peligro bastante fácil de evitar. Esto, teniendo en cuenta que son aparatos con cables que pueden estar colgando, es un potencial riesgo si hay niños o bebés o hay mascotas en casa.

Cómo evitarlos

Siempre que hay niños y mascotas en casa debemos extremar las precauciones. Vigilar enchufes, poner atención a todo tipo de aparatos electrónicos o mantenerlos alejados por su seguridad. Con el router ocurre lo mismo: no tienes por qué prescindir de uno por miedo a que pase algo, como es lógico. Pero si tienes uno, debes tener en cuenta estos riesgos y poner solución. Por suerte, son bastante fáciles de prevenir. Para ello, solo debemos seguir una serie de consejos que harán que no haya ningún problema

Evita sobrecalentamientos en tu router. Esto podemos conseguirlo colocándolo en un lugar ventilado y evitando todo tipo de escondites que parecen una buena idea desde el punto de vista del diseño y la decoración pero son una mala idea para el aparato. Además, es importante que tengamos el router conectado a una toma única. En el caso de estar conectado a una regleta, asegúrate de que esta tenga marcado CE y esté homologada. Usar regletas baratas o de tiendas poco fiables podrán multiplicar los riesgos.

 

 

Otro de los consejos más básicos es que no manipules el cableado y presta especial atención al cable de fibra para que los pequeños de la casa y las mascotas no tengan alcance. Puedes esconder el cable detrás de un mueble o en un lugar de difícil acceso. Además, asegúrate cuando vayan a hacer la instalación de fibra a tu casa, que la roseta quede instalada con el conector mirando hacia abajo, esto hará más complicado exponer la vista al haz de luz.

Además, aunque es lógico y debemos tenerlo en cuenta en cualquier tipo de aparato electrónico, también es importante dónde colocamos el router. Elige un lugar firme y estable donde colocar tu router para evitar caídas o golpes que puedan ocasionar daños. En este caso, los edificios de nueva construcción cuenta con un PAU preparado para colocar el dispositivo y evitar riesgos: nadie va a tocar ahí. Pero si no tienes uno, seguro que hay otras alternativas en las que sea imposible tirar del cable y hacerlo caer.

 

Fuente: https://www.adslzone.net/noticias/redes/peligros-router-bebes-mascotas/